Si eres de las que cree que toda historia que empieza en julio no puede durar más allá de septiembre es porque aún no has encontrado la fórmula secreta.

Si estás segura de que tu rollito veraniego merece la pena, ahí van seis estrategias que has de tener en cuenta si quieres que la relación se consolide antes de que bajen las temperaturas. ¿Amor de verano con final feliz? A partir de este reportaje, sí, será posible.

OPERACIÓN PAVO REAL
O lo que es lo mismo: cómo sacarse el mayor partido (y no solo físicamente) a una misma. De lo que se trata es que él se quede con lo mejor de ti en tiempo récord. Y no, no se trata de fingir ser perfecta, sino de potenciar lo más interesante de tu persona para que él se enamore febrilmente de la chica-casi-10.

Imprescindible: Dejar atrás inseguridades, complejos y celos. Por mucho que su ex ligue del verano anterior fuese alta-y-esbelta-como-su-madre-morena, tú vales mucho más. No te ralles y olvídate de celos infundados.

Cuidadito con… Fingir y crear un personaje. Llevarlo hasta el final tiene consecuencias nefastas, ya que él puede haberse enamorado de alguien que no eres tú ¡aunque tenga tu misma cara!

En el punto medio: Exagerar es comprensible y mentir, contraproducente. Una cosa es decirle que sigues la Fórmula 1 y otra que eres licenciada en periodismo, cubres la sección de moda de Ragazza y tienes domicilio en París. Si Pinocho a tu lado es un aficionado, contrólate… ¿o quieres que se enamore de tu holograma?

CON LOS PIES EN LA TIERRA
Curioso fenómeno estival que hace que todo ligue de verano se convierta en cuelgue monumental. ¿Será el calor? ¿Será el subidón de endorfinas? El caso es que tendemos a precipitarnos en el diagnóstico. ¿Idealizarlo hasta el infinito, tú? ¿A ese dios del amor? Nooo… para nada. 🙂

Imprescindible: Ser objetiva con una descarga de 220 V recorriendo la tripa cada vez que lo ves no es fácil. Electrizada y todo, pregúntale si realmente él está tan bien como crees.

Cuidadito con… No ver más de lo que te apetece ver. Si quieres incorporar a este chico a tu invierno, intenta ver cómo es en realidad. Colgada puede, ciega… no.

En el punto medio: No puedes evitarlo: para ti él es el más guapo, el más atento, el más gracioso, el más amable, el más comprensivo… ¡El más de lo más! Si en semana y media ya no puedes dejar de verle como un dios del amor, la cosa va regular. Sentirse adorado hará que crezca su ego. Sentirse deseado y más tarde querido hará que crezca su interés por ti. ¿Notas la diferencia? Pasito a paso, así funciona la cosa.

TE QUIERO ¿TANTO?
Un “te quiero” a tiempo suele ser para nosotras un pasaporte al limbo, I know, pero ellos funcionan a otro ritmo. No es cuestión de tiempo, pero confesarles amor a la semana del primer beso puede causarles pavor.

Imprescindible: Dejarse llevar por los sentimientos pero sin agobios. Es genial gritar al mundo que estás enamorada, pero ¿qué tal si esperas a estar segura de lo que sientes?

Cuidadito con…: Presionarlo. La historia está llena de parejas de verano que se han acabado por precipitarlo todo. Si él no te dice que te quiere será porque no ha llegado su momento.

En el punto medio:Hace mucho que no sentía algo así, no sabes lo fácil que es quererte”… Si sacas la artillería pesada al principio, ¿qué reservas para los útlimos días? Cuánto más efectivo es vivir el amor que hablar de él… Try it!

SIN PRISA PERO SIN PAUSA
Vivir tu historia de amor con prisa no augura un buen presente y menos un buen futuro. Si tu mes de vacaciones es ya una cuenta atrás en la que tu chico está dentro del reloj de arena, echa el freno y respira un poco.

Imprescindible: No hacer del día a día una carrera de relevos en la que cada minuto ha de ser trascendental, porque ya queda menos. Vívelo todo con naturalidad. Si hay que hablar del final del verano, se habla. Pero con tranquilidad y sin dramas.

Cuidadito con… Montarle escenitas de despedida después de cada copa. No sólo será cansino para tu chico, puede que incluso te agotes tú de sufrir antes de tiempo. Los dos sabéis que el día de deciros hasta luego está cerca. Lo de deciros adiós puede quedar aún muy pero que muy lejos…

En el punto medio: ¿Hiperventilas y gimoteas cada vez que piensas en lo duro que va a ser el invierno sin él? Pues sanseacabó, darling. Si no quieres que tu chico se acuerde de ti cada vez que vea un paquete de Kleenex, ¿qué tal si dejas de mirarte el ombligo?

CREA VÍNCULOS
La atracción entre ambos es evidente, pero eso no llega para que el típico ligue de verano se convierta en una HISTORIA DE AMOR (con mayúsculas, ya ves). ¿La clave? Que ambos os acerquéis el círculo social del otro. Es la hora de conocer a los amigos.

Imprescindible: Deja espacio para la pandilla. El hecho de que estés enamorada de él no te capacita para exigirle atención exclusiva 24 horas (y viceversa). Que corra el aire entre los dos y que el resto del mundo aporte normalidad en la relación, ese es el truco.

Cuidadito con… Confundir querer con poseer. No ganarás nada con anclarlo a ti lejos de todo y de todos. Sé lista y deja atrás la amenaza de que el verano se acaba: hay tiempo para todo, incluso para haceros amigos.

En el punto medio: Monopolizaros mutuamente es contraproducente. ¿El resultado? Aburrimiento mortal. ¿Por qué no compartirse con el resto del planeta?

TÚ, ÉL Y EL FUTURO
Ni de verano ni de invierno, no hay ciencia exacta que pronostique un amor a largo plazo y sin margen de error, así que olvídate de darle mil y una vueltas a lo que va a pasar cuando se acaben las vacaciones. La mente minada acaba por lanzar perdigones al corazón. Relájate…

Imprescindible: Afrontar las cosas tal como vienen y con alegría. Sí, ya sé que es fastidiado enamorarse como una loca de un chico que solo vas a ver quince días (catorce, hoy ya no cuenta), pero peor sería no haberlo conocido, ¿a que sí? Aplícate lo del vaso medio vacío o medio lleno. ¡Cuestión de óptica! (Y de sed).

Cuidadito con… Poner más interés en el más allá que en el más acá. Que te embargue la incertidumbre al pensar qué ocurrirá con lo vuestro tiene un pase, que se convierta en una obsesión, acabará pasando factura. Él terminará odiando el monotema y, por ende, a ti por plasta. Ojito.

En el punto medio: Si lo único que te preocupa es el futuro, cuando te des cuenta el presente se habrá esfumado. Deja de preocuparte tanto por vosotros y ocúpate más de vosotros. Verás lo bien que te va a venir un cambio de filosofía para conciliar el sueño.

SEÑALES DE AVISO Y PREAVISO…

Si fuera por ti misma, le darías el título de amor de invierno desde ya mismo. Pero ¿y él? ¿Sueña con abrazarte enfundada en bufanda y jersey? Aquí tienes varias claves para que nada te pille por sorpresa.

OK
Señales que te permiten saber si la cosa va por buen camino también en su corazoncito:

• CAFÉ PARA DOS. Cada vez que utiliza un verbo en tiempo futuro lo hace en la primera persona del plural.
• TÚ ERES LA PRIMERA. Deja de lado a sus colegas e incluso la partida de mus por irse contigo a dar un paseo.
• APELATIVO CARIÑOSO. Te pone un mote cariñoso que solo tú comprendes y, encima, él presume de secreto compartido ante el resto de la humanidad.

KO
¿Él solo ve “rollo” donde tú escribes “relación”? Sigue leyendo…

• PERO SI TE LLAMÉ… Las llamadas perdidas quedan grabadas, así que no creas sus milongas.
• ¿Y TÚ, QUIÉN ERAS? El carácter ciclotímico ‘hoy te quiero/mañana no te conozco’ es mala señal. Si le gustas cuando estáis juntos, ¿qué alien lo posee al separaros?
• LA ÚLTIMA. Si antepone sus gustos/juergas/amigos a todo… no hay duda, estás al final de la cadena evolutiva. ¿A qué esperas para ‘extinguirlo’ a él?

Y SI NO QUIERES COMER PERDICES…
¿Y si el final feliz se lo quieres poner tú… sin tener que esperar a que llegue el invierno? Porque a veces una retirada a tiempo es una victoria, descubre cómo puedes decirle ciao, ciao… bambino.

• NO MAREES LA PERDIZ. Sé franca con él antes de despediros. Nunca te han gustado las falsas promesas, así que aplícate el cuento. Si no quieres saber nada más de él, prohibido pedirle el mail o prometerle SMS a tutiplén.
• AMISTAD CON PUERTA GIRATORIA. Si el chico merece la pena, deja que la intimidad que os unió durante el verano se convierta en amistad para el invierno. ¿Cómo? Sé legal con él y déjale claro que te interesa como amigo. Lo bueno de ir besando príncipes por doquier es que (a veces) se encuentran amigos donde no se pensaba.
• LO BIEN HECHO, BIEN PARECE. Cuando llegue el momento de Tú a Boston y yo a California, no cargues las tintas en lo de “esto fue un rollo de verano”. Él puede estar enamorado de verdad y herir por herir no es de chicas buenas (y lo somos, ¿verdad?).

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