Hombre magdalena: Dícese de aquel espécimen masculino con el que has horizontalizado en una noche de excesos y, al albor del día y ya con la lagaña fuera, no te importaría desayunar con él y volver a mojar (la magdalena, digo…).

Verbigracia de Ediciones B y mi editora-hada madrina Marisa Tonezzer, mi libro está de nuevo a vuestra disposición en edición no venal. Es decir, que no os va a costar nadita de nada, os lo lleváis de regalo al comprar otros dos títulos de la colección romántica. Ya sabéis que la ocasión la pintan calva así que ¿a qué esperáis para ir a la librería, niñas mías…? Que nos lo quitan de las manos, nos los quitan de las maaaanoooooos…

¿Ya os dije que soy feliz como una regaliz? (lo sé las regalices no pueden ser felices pero dudo que las perdices puedan y mi pájaro-fobia no me permite mentarlas en vano). Pues eso, happy, pero happy de verdad. ¡Como para no estarlo…!