Todas las historias de amor con final trágico parecen más intensas y perdurables. A Ragazza, la revista con la que todas hemos aprendido a disfrutar de ser quien somos, le ha llegado su hora. Detrás de sus páginas, compañeras increíbles y un esfuerzo titánico por hacer de cada número una alegría para el cuerpo. Cuatro años de colaboración intensa e ideal que no han hecho sino convencerme de que las cosas buenas serán siempre buenas independientemente de crisis monetarias y existenciales.

 

RagazzaTeam, gracias por estos años de colegueo y buen rollito. Sin duda, una de las mejores experiencias de mi vida profesional. Trabajar con vosotras ha sido un lujazo. Un lujazo y un placer ¿puede haber algo mejor?